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Terra
La Coctelera

Entre chicha, artesanos y un vino caliente

¿Qué guardan aquellas calles angostas y empedradas?

¿Acaso son solo peligros, artesanos, fantasmas y recuerdos? La candelaria, corazón histórico de Bogotá, espacio logrado gracias a que el comercio se abrió hacia el norte y no modernizó ni modificó a la tan colonial candelaria.

Centro histórico que atrae turistas, músicos, pintores, bailarines, escultores y admiradores históricos, entrecalles con casas de ventanas rotas, puertas pesadas, balcones, fachadas deterioradas y, en gran parte de ellas, mucho color. Aromas, colores, sabores, sentires, miradas, enigmático lugar.

Enigmático, así es la calle que te lleva hacia "el centro del pecado", como algunos llaman al Chorro de Quevedo, centro por excelencia de la candelaria. Para llegar allí hay que pasar por la famosa "calle del embudo", denominada así por su forma. La afluencia de jóvenes en el sector en verdaderamente alta donde no hay restricción de estilos, modas, lenguajes o apariencias, cada uno se expresa con libertad y camina por esta calle como si fuera tan solo la sala de su casa.

Una de las insignias del Chorro de Quevedo es la "chica"; por todos lados vemos letreros de "si hay chicha", ¡que bebía tan colombiana, tan autóctona, tan antigua, tan amarga, tan dulce, tan buena!, pero, ¿Por qué es la "Chicha" y no otra bebida?, porque aun se sigue en la antigua guerra de competirle a la cerveza, aquella que se encargo de desbancar a la chicha del lugar popular donde estaba.

Historiadores por todos lados, todos con atuendos artesanales y rezando la historia del chorro de Quevedo como el padre nuestro, aroma a café revuelto con chicha, humo e incienso, mientras alguno de aquellos que logró convencerte de ser tu guía te cuenta detalladamente la historia del chorro de Quevedo, tan solo a cambio de un cigarrillo, unas monedas o "un pan".

En pocas palabras aquellos historiadores cuentan que, con la consigna de los conquistadores de fundar y poblar, Quesada resolvió crear un asentamiento urbano donde pudieran vivir en forma ordenada bajo un gobierno estable. Hacia el oriente, al pie de los cerros, hallaron un poblado de indios llamado Teusaquillo cerca de la residencia de recreo del Zipa, provisto de agua, leña, tierras para sembrar y resguardado de los vientos por los cerros de Monserrate y Guadalupe. Aunque no existe acta de fundación de la ciudad, se ha aceptado como fecha de fundación el 6 de agosto de 1538.

Según la tradición, aquel día el sacerdote fray Domingo de las Casas ofició la primera misa en una iglesia pajiza, levantada cerca de la actual catedral o del actual Parque de Santander. Se dice que ese día la región recibió el nombre de Nuevo Reino de Granada y el poblado se llamó Santa Fe. Diseño urbanístico. El trazado urbano se diseñó en forma de cuadrícula y desde entonces se implantó la medida de cien metros por cada lienzo de cuadra. Las calles de travesía - oriente-occidente - tuvieron 7 metros de ancho y las actuales carreras, 10 metros. En 1553 se trasladó la Plaza Mayor - hoy Plaza de Bolívar -, al sitio que ocupa actualmente y se inició la construcción de la primera catedral en el costado oriental. En los otros costados se localizaron las sedes del Cabildo y de la Real Audiencia. La calle que comunicaba la Plaza Mayor con la de las Hierbas, - actual Parque Santander - se llamó la «Calle Real», hoy Carrera Séptima. Población de Santa Fe.

Estaba conformada por blancos, mestizos, indígenas y esclavos, y a partir de la segunda mitad del siglo XVI comenzó a crecer rápidamente. En el censo de 1789 se registraron 18.161 habitantes, y en 1819 la población de la ciudad, que ya contaba con 195 manzanas, era de 30.000 habitantes. Su importancia aumentó con la creación de la diócesis. Hasta 1585 la única parroquia fue la de la Catedral; luego se crearon la de Las Nieves al norte y la de Santa Bárbara al sur de la Plaza Mayor

Según el estudiante de Arquitectura de la Universidad Javeriana Kevin Otálora, la arquitectura de las casas de la candelaria se caracteriza por la construcción de las mismas con un patio en la mitad, debido a que en ese tiempo lo consideraban como un espacio social y de reunión, es allí donde se reunían todos los integrantes de la casa para hablar un rato. Las fuentes son algo característico en todas las casas de este barrio, porque para ellos hacia ameno este lugar, era algo natural y fresco que le daba tranquilidad al ambiente de ls hogares.
Las casas son muy horizontales, por así decirlo, debido a que como era un cerro y estas debían ser construidas de este modo para evitar el golpe del frío. Es importante destacar que en estas casas son la mayoría de madera; cuando empiezan a construirlas todo su alrededor estaba rodeado por árboles, entonces deciden hacer uso de ellos para construir lo que ahora se ve como pisos, escaleras, puertas y demás.
Siendo un territorio empinado y con corrientes de agua recorriendo constantemente las calles, estas debieron construirse angostas y en piedra.

Todas las calles tienen un nombre y todos tienen un, por lo general eran sucesos que pasaban al momento de llegar a ese lugar. Un ejemplo de tantos es "La Calle De La Fatiga", que está en la parte más alta de este sector y debido a que normalmente quién subía por allí llegaba cansado y fatigado, se le dio tan nombre.

Al ver a "Joha", como suelen llamarla , revivo toda aquella historia que envuelve aquel lugar; ella me recibe con un gran saludo de bienvenida, como si estuviera llegando a un gran establecimiento, ofreciéndome "lo que quiera mona, le tengo "cripie" o "ganja", eso por el lado natural, pero pues si quiere le tengo...", no permití que siguiera brindándome y respondí con un recatado " no te preocupes, mil gracias". Esto se prestó para conversar y preguntarle como una mujer tan bella, de más o menos 170 de estatura, ojos miel, cabello negro y ondulado, delgada y carismática había llegado a ser vendedora de la candelaria, y dentro de su lenguaje entre dientes me dijo que el mundo era de los ricos y que a nosotros los pobres nos quedan dos caminos, ser muy humildes y aceptar la realidad, trabajar como esclavos y vivir sin progresar, o robar, prostituirse, vender droga o matar, "que prefiere usted mona?". Con un gesto de afán, dejé pasar a Joha y seguí mi camino.

Se acercó a mi un joven con los ojos desorbitados pero sonriente diciéndome "monita que ojos tan bellos, se merece una de mis creaciones" y mientras tejía una manilla verde, amarilla y roja con unos hilos que traía colgados en su cuello, cantaba "hay no te vayas no me dejes tonight, porque yo quiero que me ames tonight", canción de Sargento García titulada "Mi Última Voluntad", mientras tanto yo lo acompañaba con mi canto. Al amarrar su manilla en mi muñeca me dijo que mi energía era "severa" y que sería una mujer muy exitosa, le dí un par de monedas y al agradecerse me perdió entre tanta gente.

Vi que se acercaba una joven de unos 16 años de tez morena junto a una abuela, que por cierto estaba muy asustada, cuadro que causa bastante curiosidad ¿no?, por eso decidí abordarla y decirle "tranquila Abue que nada le pasa, esta con una hermosa nieta que la cuida", este fue el detonante de una gran conversación. La chica se llama Jazmín Tobar, recién entra a la universidad de la salle y es huérfana desde los 3 años, desde entonce vive con su amada abuela, quien le "alcahuetea" todo lo que ella quiera. Por eso mismo había decidido mostrarle a su abuela un poco más de lo que a ella le gusta ocasionalmente al salir de clase.

Doña Otilia, abuela de Jazmín tan solo me dirigió un par de palabras con rostro de miedo y desagrado "yo no entiendo a los jovencitos, disque gustarles venir a una plaza vieja a ver un poco de locos fumando marihuana, yo si le he dicho bastante a Jazmín, pilas con sus amistades, usted ya sabe no señorita?", pregunta dirigida a Jazmín. Nuestra conversación terminó cuando Jazmín vio a uno de sus amigos y decidí dejarla seguir.

Ambiente ameno, música, jazz, rock, reggae, guitarras, maracas, flautas, tambores y jóvenes cada uno expresándose naturalmente, sin restricciones ni condiciones. A pesar de ser diferentes bares y restaurantes, todos conservan esa esencia antigua. Cómo siempre preferí sentarme en "rosita restaurante" en una de las esquinas del Chorro y tomarme un vino caliente al sonar de la lluvia suave. En las calles una pareja con un saxofón y una guitarra interpretaban sus canciones mientras otros muchos los escuchaban, los seguían, las cantaban, o como decimos coloquialmente, "se la soyaban".

Otros prefirieron escuchar el repertorio de cuentearía típica del sector, que reúne a gente de todos los estratos, todos con el mismo fin de divertirse. Después de tomarme un vino decidí integrarme en los aromas y me encontré con un café callejero donde me recomendaron tomarme un carajillo o un canelazo. Un carajillo es aguardiente con jugo ácido, de maracuyá preferiblemente y el canelazo es aguardiente con agua de panela. Los dueños eran quienes atendían, una pareja gay, estudiantes exitosos de la Universidad Distrital y viven juntos allí.

Todo se acabo con una feroz lluvia que acabo con toda presencia humana del lugar, todos nos escabullimos corriendo para escampar. Los aromas cambiaron, la noche asechó, se sentía soledad y tristeza, como si hubiese allí algún espíritu con energías fuertes que amenazara con su soledad. Caminando por la calle del embudo, devuelta a mi normalidad recordé viejos tiempos y, a pesar de no querer irme de allí y seguir viviendo aquellos momentos bohemios, el deber llama y la vida sigue.,.. El chorro es un buen lugar para despejar.

Katherinn Moyano Díaz

LA REALIDAD HECHA NOVELA

 A sangre fría, es inevitable leerla sin sentir inmediatamente la perfecta mezcla entre un impecable trabajo periodístico y la adaptación literaria que Truman Capote se encarga de hacer magistralmente. Toda esta historia empieza cuando Truman lee el New York Time cuando apenas había sucedido hace algunos días un crimen de gran dimensión. Es entonces cuando, acompañado por su amiga y compañera de trabajo Harper Lee, parte hacia ese pequeño pueblo a cubrir totalmente el hecho.

 Se dice que la principal motivación de Truman no fue precisamente la historia de un crimen, sino las consecuencias que traía en un pueblo tan pequeño, como lo era Holcob (Kansas).  El hilo conductor es este, pero empieza con la descripción minuciosa de cada uno de los integrantes de la familia Clutter, las víctimas. Según las fuentes a las que acudió Truman, la familia Clutter era agricultora, humilde, trabajadora, generosa y muy sanos, además de ser muy queridos por toda la región. En este punto logra crear un vínculo fuerte entre el lector y la historia, ya que recrea perfecta y minuciosamente cada uno de los escenarios, cada una de sus características, de sus cualidades, de sus miedos, de sus formas de ser en general.

 El causante inicial de toda esta tragedia fue Floyd Wells, un antiguo trabajador de la familia Clutter que se encontraba convicto. Floyd miente acerca de la existencia de una caja fuerte en esta casa a uno de sus compañeros de prisión,  Richard Eugene, más conocido como Dick, quien desde ese momento se obsesiona por ir a saquearla. Su plan era llevar consigo a Perry Edward Smith, ya que él sabía también acerca de sus planes y no quería tener un testigo que en un futuro lo declara.

 En este momento la concepción que se tiene hasta ahí de los asesinos cambia, ya que Capotte se encarga de describirlos tan detalladamente y de justificar cada uno de sus movimientos, que se siente fraternidad por ellos. Es entonces cuando justificamos sus delitos con hechos de su infancia y crianza que no ayudaban mucho para un comportamiento ejemplar. Se llega a sentir lástima, tristeza y ganas de ayudarles.

 Después de llegar a la casa, buscar por todos lados la dichosa caja fuerte, y no encontrar absolutamente nada, deciden acabar con la vida de los cuatro integrantes de la humilde familia; despues de esto huyen hacia México. Después de ser buscados y de ofrecer recompensas bastante jugosas por sus paraderos, son encontrados y condenados en 1960 a muerte, condena que se postergaría cinco años por supuestas inconsistencias en el proceso de juicio.

 Desde el primer momento en que Capotte llega a esta pequeña población, hace todo un trabajo periodístico y  junto a Harper Lee[1], entrevista a la mayor parte del pueblo, a los conocidos de la familia Clutter e incluso a la policía, aún antes de saber quiénes eran los responsables del asesinato. Tanto fue su contacto con el pueblo que logran ganarse la confianza de todos, aunque, según Capotte, fue bastante difícil por su condición homosexual y todos los prejuicios que había acerca del tema.

 Inicialmente, al llegar al pueblo, Capotte pensaba escribir una obra acerca del pueblo y las consecuencias nefastas que traía este crimen, ya que se veía un ambiente ensombrecido por el miedo y la desconfianza que se sentía después de la tragedia; pero su concepción cambió al conocer todos y cada uno de los detalles del asesinato, entre ellos, entablar una relación de amistad bastante fuerte y leal con los asesinos.

 La primera persona con la que Truman tuvo contacto al llegar a la ciudad fue Alvin Dewey, quien estaba encargado de supervisar la investigación del caso. Gracias a esta amistad y a su carácter fuerte, Truman y Harper gana popularidad y cariño por parte del pueblo, tanto así que eran casi funcionarios del gobierno.

 El punto crucia, que marca y parte en dos la historia y el rumbo de la misma es la detención de los asesinos. Cuando Capotte logra entablar esa amistad tan profunda con los asesinos, se encarga de recrearla, de reconstruir su vida, su pasado y las consecuencias de todo esto. Se dice que la mayor influencia para que los asesinos y Truman entablaran tal amistad fue la similitud de sus infancias, en especial con Perry, ya que sus madres fueron alcohólicas, crecieron sin padre, fueron ridiculizados y casualmente eran de estatura baja. Fue tal la presión de ver a sus amigos en prisión y decide ir a Europa a terminar de escribir su libro y hacer su reportaría por vía telefónica.

 El compromiso de Capotte por hacer que esta obra fuera literaria y periodística llegó a tal punto que, para justificar y entender la conducta delictiva de Dick y Perry, acudió a un psiquiatra; Truman dice que allí logró desentrañar la situación psicológica de los asesinos, tanto así que logra hacer situaciones literarias exactamente como habían ocurrido, sin estar presente en el momento.

 La obra sale a la luz en 1966, ya que necesitaba saber el final de los asesinos, fuera el que fuera, quienes fueron ejecutados, como dije anteriormente, en 1965. Capotte tuvo una mezcla de sentimientos ya que estuvo hasta en las últimas conversaciones con los asesinos, asistió minutos antes de su ejecución, y no pudo contener las lágrimas. Después de la culminación del libro, la vida de Capotte se derrumba, cae en el alcoholismo y la drogadicción, lo que cobra su vida fatalmente en 1984.

 Vital, llena de suspenso, con una energía sombría que evoca la tragedia; así es y según Truman, eso fue lo que quiso que fuera. La técnica que utilizo fue la que aprendió como guionista de cine, ya que se presentan escenas que logra dinamizar y recrear tan profundamente que el lector puede llegar a sentirse de cuerpo y alma en ese lugar. Existe una comparación sutil pero perfecta entre la luz y la sombra, entre lo bueno y lo malo.

 En su época, los narradores no eran buenos reporteros y los reporteros no eran buenos narradores, pero A sangre fría logra el balance perfecto entre Narración y reportaría. Truman insistió en que este era un nuevo género literario: La Nonfiction Novel o Novela testimonio. Es narrada en tercera persona y, aunque no lleva notas de pie de página, remite a fuentes incuestionables en cada uno de los pensamientos expresados. El narrador es omnipresente, está en todas partes pero jamás se ve; aunque se estaba realmente en muchas. Para darle mucho más realismo a la obra se encuentran citas en las que cada personaje da su punto de vista y relata en primera persona momentos o acontecimientos.

 Finalmente, esta realista y revolucionaria obra trae consigo una nueva corriente periodística y narrativa, la conjunción de las dos. Es bastante encantador tener la oportunidad de ver un hecho que realmente ocurre por medio de una creación literaria, que logra tenerte siempre alerta, siempre atento, siempre pendiente, siempre sintiendo cada una de las palabras, y aunque avanza rápidamente, es bastante descriptiva.

 

 


[1] Truman Capote hace el reconocimiento al trabajo de Harper Lee por medio de la dedicación que le hace a ella y a su novio en el libro.

QUE TAN GRANDE ES EL CORAZON DE UNA MADRE

Cuando todo se pone en nuestra contra y creemos que no hay salida, la respuesta nuestros problemas la encontramos fácilmente en nuestra madre. Es el testimonio de Lucy el que corrobora que todo tiene solución.

Maternal, trabajadora y con muchas ganas de seguir adelante; así es Lucía Mahecha, la propietaria de uno de los restaurantes mas conocidos en zipaquirá, tal vez por la ubicación estratégica que tiene o por las deliciosas sopas que allí se hacen.

 

“el zaguán del zipa”, ese es el rinconcito de Lucy, como le llaman sus amigos. Ojos miel, cabello largo y castaño, de tez blanca, acuerpada e imponente, así es Lucy, quien trabaja desde que contaba con escasos 12 años. Vivía en su tierra natal, San Antonio – Tolima. Solo llegó a cursar quinto de primaria en su “escuelita”, como la llama cariñosamente. Tambien recuerda que su mayor anhelo era sacar adelante a su madre porque, como ella dice: “ella era todo lo que tenía, lo más bello; y si viviéramos humildemente, jamás llegó a ponerme la mano encima”

 

Lucy jamás conoció a su padre, porque murió cuando ella no había nacido y por fidelidad al su nombre, su madre Antonia no tuvo más hijos. Cuando Lucy tenía 19 años, Antonia se cae de uno de los caballos que tenía en su finca, lo que cobra su vida.

 

“¡quedé totalmente sola!, escasamente conocía unos tíos que vivían en zipaquirá y ellos fueron los que trajeron”, asegura Lucy. Al llegar a zipaquirá tan solo pasaron dos años para que ella quedara en embarazo. En ese momento sus tíos, Manuel y Deogracias, deciden no brindarle más apoyo. Ahora Lucy estaba sola y además con un bebe en su vientre. Parecía que la historia de su madre se repetía, porque el padre de su hijo lo negó y desapareció de zipaquirá.

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Muchas veces cualquiera de nosotros deja que todo se venga encima a causa de un pequeño problema, creemos que todo se acaba, que no hay salida, que ya nada podemos hacer para que las cosas cambien de rumbo. Pero Lucy es tan solo uno de muchos espejos que tenemos en la vida para salir adelante. Hubo un momento en la vida de esta mujer que, en medio de una mezcla de hambre, con desespero, frío y desolación, decide acabar con su vida definitivamente, y claro con la del ángel que llevaba en su vientre. Decide entonces cortar sus venas, afortunadamente fue tan solo un fallido intento, que Lucy describe así: “me quería morir, era obvio, la salida más cobarde pero la única que veía. Intenté acabar con nuestra vida y Diosito no me dejó ir, ese fue el mensaje mas valioso que me supo dar, si no me había permitido papá Dios que terminara con mi vida, no era el camino correcto entonces ¿si me entiende?, eso no era lo que Dios Quería para mi…”

 

Pero Lucy fue tan fuerte que siendo tan joven salió adelante. Ella sería ahora mesera de un pequeño restaurante, pero con la excusa de su embarazo, su salario era tan escaso que vivía en una pieza con un catre y comía una vez al día. Fue precisamente en ese restaurante donde aprendió el sazón que sería su herramienta para seguir trabajando, “pero ¿sabe?, no importaba porque a pesar de ser rechazada, estar sin plata, bien fea (dice con una carcajada), estaba muy ansiosa de tener mi bebe, de darle todo lo que estuviera mi alcance”

 

El 9 de mayo de 1977 nace Juan José, “un bebe precioso, ¡gordísimo, grandísimo!, y lo más importante, con buena salud. Blanco, Ojos miel como los míos, era todo un angelito…” dice Lucy con alegría infinita. Fue “Juanjo” quien, en vez de estancarle y amargarle la vida, le dio más fuerza para seguir luchando.

 

Y como no todo en la vida es tragedia y siempre llegan momentos gloriosos, cuando Juanjo tenia dos añitos y ella 24, se ganó el “chance” con el número 919 y en vez de gastarlo sin pensar, decidió montar su propio negocio, pero ¿De que?: “de lo que había visto y hecho desde que me defendía sola, comida, ¡un restaurante!. Yo veía como las hacían, como las servían, cuanto cobraban, que necesitaban, ¡todo!, tenía todas las herramientas para montarlo”. Compró una casita muy pequeñita, donde podía vivir y adecuar un pequeño zaguán para poner cuatro mesas para los clientes, y lo mejor es que desde allí podía cuidar también a Juanjo.

 

Y ahora esta aquí, vida y dichosa; no volvió a darse la oportunidad de entablar una relación con alguien, porque su vida era Juanjo y según ella: “Ya estoy muy vieja pa’ eso”, aunque debo aceptar que no opino igual. Juanjo fue siempre su mano derecha, desde muy pequeño supo como ayudarle a su madre, desde lavar los trastes hasta cocinar. Pero eso no le impidió estudiar, porque alternaba su colegio con el zaguán, y años después, la universidad con el zaguán. Estudio Ingeniería civil en la universidad Distrital de Colombia y es ahora un gran profesional.

 

“El zaguán del Zipa” es ahora un gran restaurante, logró comprar una casa mucho mas grande y mejor ubicada; además con un muy buen sazón, allí se siente el calor de hogar, con el simple hecho de ver a Lucy mientras invita a todo el mundo con gran alegría, a su “rinconcito”, como ella cariñosamente lo llama.

 

Tal vez fue una casualidad que precisamente en estas fechas de mayo, que recuerdan a nuestras madres, me haya encontrado con un ser como Lucía; ella se cruzó en mi vida para darme un mensaje muy valioso. ; Más allá de todo su sufrimiento, de todos sus esfuerzos y sus logros, esta una madre, una mujer que luchó por sus hijos. Una madre jamás se rinde, nunca deja de luchar por sus hijos; una madre puede llegar hasta los extremos mas complicados por sus hijos. Son ellas a las que le debemos todo lo que tenemos, así sea poco materialmente, es mucho espiritualmente. El día de la madre no debe ser solo uno, deben ser todos, porque ellas nos brindan su corazón y su vida todos los días del año. Es por eso que hoy le digo a todas las madres, y en especial a la mía, Feliz día, de todo corazón.

LA IRRESPONSABILIDAD DE UN HOMBRE EN EL MANEJO DE MATERIALES DE CONSTRUCCION AFECTA A TODA UNA COMUNIDAD

 

William Bermúdez, propietario de una vivienda en una de las calles mas concurridas de Bella Vista, no a cumplido con un buen manejo a los materiales de remodelación de su hogar y causa gran incomodidad a sus vecinos.

"Este es mi espacio, esos materiales están en frente de mi casa y además yo los compré; yo veré si los dejo desperdiciar o los utilizo para algo"; así respondió William Bermúdez, responsable del caos en una de las principales calles de sector del barrio Bella Vista, al sur de Bogotá.

La calle 89 sur con carrera primera G es una de las más transitadas por los habitantes del barrio Bella Vista, ya que gracias a su ubicación central dentro del sector, los comerciantes la ven como un punto importante para montar su propio negocio. William Bermúdez, un hombre de 48 años que tenía hace 10 años un negocio de zapatería ubicado estratégicamente en esta calle, pero por razones aún desconocidas, hace tres meses decide cambiar la fachada de su negocio, por la de una casa.

"Yo me he tratado de comunicar con el alcalde local de Usme John Fredy Vargas Lozano, pero lo dejan esperando y esperando en la línea y no dan respuesta. Un día llamé y me hicieron dejar una grabación  que hasta el momento no han respondido", asegura Julio Granda, un hombre de 29 años que vive al lado de la construcción; Julio además afirma que se a acercado a William de forma cordial a pedir alguna solución y a recibido igualmente una respuesta amable, pero aun no ha visto ningún progreso.

Al acercarnos a la Calle 137 B Sur No. 3 - 24, alcaldía local de Usme, no se obtuvo respuesta, ya que John Fredy Vargas (alcalde local) no se encuentra en la ciudad; la única forma de hacer un reclamo es de forma escrita y dejarla directamente con la secretaria.

Es entonces inminente el problema de la falta de cultura de los ciudadanos; además en estos casos no se sabe a quien acudir exactamente y que hacer para solucionarlo. Tal vez la solución esta en cada uno y en no  hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros.

LAS BASURAS SE TOMAN UNA DE LAS CALLES PRINCIPALES DE USME EN BOGOTÁ

 

LAS BASURAS SE TOMAN UNA DE LAS CALLES PRINCIPALES DE USME EN BOGOTÁ

La falta de información o de cultura por parte de los habitantes de la localidad de Usme, en Bogotá, trae graves consecuencias en una de las calles más concurridas del sector.

 Una de las calles que ubica e identifica la localidad quinta de Usme (Bogotá) es la Vía al Llano. La calle 92 es centro de un terminal clandestino de transportes hacia Villavicencio; por tal razón hay gran fluencia de personas en el lugar, quienes arrojan gran cantidad de basura; exactamente sobre la carrera primera G.

El carro encargado de recoger las basuras en la zona, hace sus labores los días Lunes, Miércoles y Viernes, y suelen hacerlo en las horas de la mañana. Momentos después que el carro parte del lugar, los desechos son tirados de nuevo en repetidas ocasiones del día; la mayoría de la suciedad del lugar es arrojada por los pasajeros y clientes del terminal; cabe aclarar que también se encuentran bolsas de basura dejadas por algunos propietarios de casas aledañas.

 Julián Cárdenas, un hombre de 24 años de edad, quien esperaba un bus con destino a Villavicencio y además arrojó en el lugar una cajetilla de cigarrillos dice: "Yo lo hago por pura costumbre, porque todo el mundo bota basura aquí; además, no hay una caneca cerca. La verdad es pura pereza mía de ir a la cafetería a botarlo".

William Barrera, un hombre de 38 años de edad y dedicado a reciclaje, se refiere al problema diciendo: "yo digo que nos hace falta mucha cultura; yo me quedo aquí como hasta el medio día y me doy cuenta que hay mucha gente que bota de todo aquí; yo digo que lo hacen hasta inconscientemente".

 De otra parte, desde abril de 2008, el Personero de Bogotá, Herman Arias Gaviria, alertó por la grave situación que se vive en la ciudad por el inadecuado manejo de los residuos de construcción y demolición de obras públicas o privadas. También se refirió a la falta de cultura de los ciudadanos, siendo esta la principal causa de su comportamiento con los desechos. Llamó la atención especialmente por la disposición de desechos de construcción en zonas de ronda de ríos, humedales y cuerpos de agua. Por eso, se hace una gran solicitud de medidas inmediatas para enfrentar el problema.