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La Coctelera

Categoría: NOTICIAS

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QUE TAN GRANDE ES EL CORAZON DE UNA MADRE

Cuando todo se pone en nuestra contra y creemos que no hay salida, la respuesta nuestros problemas la encontramos fácilmente en nuestra madre. Es el testimonio de Lucy el que corrobora que todo tiene solución.

Maternal, trabajadora y con muchas ganas de seguir adelante; así es Lucía Mahecha, la propietaria de uno de los restaurantes mas conocidos en zipaquirá, tal vez por la ubicación estratégica que tiene o por las deliciosas sopas que allí se hacen.

 

“el zaguán del zipa”, ese es el rinconcito de Lucy, como le llaman sus amigos. Ojos miel, cabello largo y castaño, de tez blanca, acuerpada e imponente, así es Lucy, quien trabaja desde que contaba con escasos 12 años. Vivía en su tierra natal, San Antonio – Tolima. Solo llegó a cursar quinto de primaria en su “escuelita”, como la llama cariñosamente. Tambien recuerda que su mayor anhelo era sacar adelante a su madre porque, como ella dice: “ella era todo lo que tenía, lo más bello; y si viviéramos humildemente, jamás llegó a ponerme la mano encima”

 

Lucy jamás conoció a su padre, porque murió cuando ella no había nacido y por fidelidad al su nombre, su madre Antonia no tuvo más hijos. Cuando Lucy tenía 19 años, Antonia se cae de uno de los caballos que tenía en su finca, lo que cobra su vida.

 

“¡quedé totalmente sola!, escasamente conocía unos tíos que vivían en zipaquirá y ellos fueron los que trajeron”, asegura Lucy. Al llegar a zipaquirá tan solo pasaron dos años para que ella quedara en embarazo. En ese momento sus tíos, Manuel y Deogracias, deciden no brindarle más apoyo. Ahora Lucy estaba sola y además con un bebe en su vientre. Parecía que la historia de su madre se repetía, porque el padre de su hijo lo negó y desapareció de zipaquirá.

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Muchas veces cualquiera de nosotros deja que todo se venga encima a causa de un pequeño problema, creemos que todo se acaba, que no hay salida, que ya nada podemos hacer para que las cosas cambien de rumbo. Pero Lucy es tan solo uno de muchos espejos que tenemos en la vida para salir adelante. Hubo un momento en la vida de esta mujer que, en medio de una mezcla de hambre, con desespero, frío y desolación, decide acabar con su vida definitivamente, y claro con la del ángel que llevaba en su vientre. Decide entonces cortar sus venas, afortunadamente fue tan solo un fallido intento, que Lucy describe así: “me quería morir, era obvio, la salida más cobarde pero la única que veía. Intenté acabar con nuestra vida y Diosito no me dejó ir, ese fue el mensaje mas valioso que me supo dar, si no me había permitido papá Dios que terminara con mi vida, no era el camino correcto entonces ¿si me entiende?, eso no era lo que Dios Quería para mi…”

 

Pero Lucy fue tan fuerte que siendo tan joven salió adelante. Ella sería ahora mesera de un pequeño restaurante, pero con la excusa de su embarazo, su salario era tan escaso que vivía en una pieza con un catre y comía una vez al día. Fue precisamente en ese restaurante donde aprendió el sazón que sería su herramienta para seguir trabajando, “pero ¿sabe?, no importaba porque a pesar de ser rechazada, estar sin plata, bien fea (dice con una carcajada), estaba muy ansiosa de tener mi bebe, de darle todo lo que estuviera mi alcance”

 

El 9 de mayo de 1977 nace Juan José, “un bebe precioso, ¡gordísimo, grandísimo!, y lo más importante, con buena salud. Blanco, Ojos miel como los míos, era todo un angelito…” dice Lucy con alegría infinita. Fue “Juanjo” quien, en vez de estancarle y amargarle la vida, le dio más fuerza para seguir luchando.

 

Y como no todo en la vida es tragedia y siempre llegan momentos gloriosos, cuando Juanjo tenia dos añitos y ella 24, se ganó el “chance” con el número 919 y en vez de gastarlo sin pensar, decidió montar su propio negocio, pero ¿De que?: “de lo que había visto y hecho desde que me defendía sola, comida, ¡un restaurante!. Yo veía como las hacían, como las servían, cuanto cobraban, que necesitaban, ¡todo!, tenía todas las herramientas para montarlo”. Compró una casita muy pequeñita, donde podía vivir y adecuar un pequeño zaguán para poner cuatro mesas para los clientes, y lo mejor es que desde allí podía cuidar también a Juanjo.

 

Y ahora esta aquí, vida y dichosa; no volvió a darse la oportunidad de entablar una relación con alguien, porque su vida era Juanjo y según ella: “Ya estoy muy vieja pa’ eso”, aunque debo aceptar que no opino igual. Juanjo fue siempre su mano derecha, desde muy pequeño supo como ayudarle a su madre, desde lavar los trastes hasta cocinar. Pero eso no le impidió estudiar, porque alternaba su colegio con el zaguán, y años después, la universidad con el zaguán. Estudio Ingeniería civil en la universidad Distrital de Colombia y es ahora un gran profesional.

 

“El zaguán del Zipa” es ahora un gran restaurante, logró comprar una casa mucho mas grande y mejor ubicada; además con un muy buen sazón, allí se siente el calor de hogar, con el simple hecho de ver a Lucy mientras invita a todo el mundo con gran alegría, a su “rinconcito”, como ella cariñosamente lo llama.

 

Tal vez fue una casualidad que precisamente en estas fechas de mayo, que recuerdan a nuestras madres, me haya encontrado con un ser como Lucía; ella se cruzó en mi vida para darme un mensaje muy valioso. ; Más allá de todo su sufrimiento, de todos sus esfuerzos y sus logros, esta una madre, una mujer que luchó por sus hijos. Una madre jamás se rinde, nunca deja de luchar por sus hijos; una madre puede llegar hasta los extremos mas complicados por sus hijos. Son ellas a las que le debemos todo lo que tenemos, así sea poco materialmente, es mucho espiritualmente. El día de la madre no debe ser solo uno, deben ser todos, porque ellas nos brindan su corazón y su vida todos los días del año. Es por eso que hoy le digo a todas las madres, y en especial a la mía, Feliz día, de todo corazón.

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LA IRRESPONSABILIDAD DE UN HOMBRE EN EL MANEJO DE MATERIALES DE CONSTRUCCION AFECTA A TODA UNA COMUNIDAD

 

William Bermúdez, propietario de una vivienda en una de las calles mas concurridas de Bella Vista, no a cumplido con un buen manejo a los materiales de remodelación de su hogar y causa gran incomodidad a sus vecinos.

"Este es mi espacio, esos materiales están en frente de mi casa y además yo los compré; yo veré si los dejo desperdiciar o los utilizo para algo"; así respondió William Bermúdez, responsable del caos en una de las principales calles de sector del barrio Bella Vista, al sur de Bogotá.

La calle 89 sur con carrera primera G es una de las más transitadas por los habitantes del barrio Bella Vista, ya que gracias a su ubicación central dentro del sector, los comerciantes la ven como un punto importante para montar su propio negocio. William Bermúdez, un hombre de 48 años que tenía hace 10 años un negocio de zapatería ubicado estratégicamente en esta calle, pero por razones aún desconocidas, hace tres meses decide cambiar la fachada de su negocio, por la de una casa.

"Yo me he tratado de comunicar con el alcalde local de Usme John Fredy Vargas Lozano, pero lo dejan esperando y esperando en la línea y no dan respuesta. Un día llamé y me hicieron dejar una grabación  que hasta el momento no han respondido", asegura Julio Granda, un hombre de 29 años que vive al lado de la construcción; Julio además afirma que se a acercado a William de forma cordial a pedir alguna solución y a recibido igualmente una respuesta amable, pero aun no ha visto ningún progreso.

Al acercarnos a la Calle 137 B Sur No. 3 - 24, alcaldía local de Usme, no se obtuvo respuesta, ya que John Fredy Vargas (alcalde local) no se encuentra en la ciudad; la única forma de hacer un reclamo es de forma escrita y dejarla directamente con la secretaria.

Es entonces inminente el problema de la falta de cultura de los ciudadanos; además en estos casos no se sabe a quien acudir exactamente y que hacer para solucionarlo. Tal vez la solución esta en cada uno y en no  hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros.

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LAS BASURAS SE TOMAN UNA DE LAS CALLES PRINCIPALES DE USME EN BOGOTÁ

 

LAS BASURAS SE TOMAN UNA DE LAS CALLES PRINCIPALES DE USME EN BOGOTÁ

La falta de información o de cultura por parte de los habitantes de la localidad de Usme, en Bogotá, trae graves consecuencias en una de las calles más concurridas del sector.

 Una de las calles que ubica e identifica la localidad quinta de Usme (Bogotá) es la Vía al Llano. La calle 92 es centro de un terminal clandestino de transportes hacia Villavicencio; por tal razón hay gran fluencia de personas en el lugar, quienes arrojan gran cantidad de basura; exactamente sobre la carrera primera G.

El carro encargado de recoger las basuras en la zona, hace sus labores los días Lunes, Miércoles y Viernes, y suelen hacerlo en las horas de la mañana. Momentos después que el carro parte del lugar, los desechos son tirados de nuevo en repetidas ocasiones del día; la mayoría de la suciedad del lugar es arrojada por los pasajeros y clientes del terminal; cabe aclarar que también se encuentran bolsas de basura dejadas por algunos propietarios de casas aledañas.

 Julián Cárdenas, un hombre de 24 años de edad, quien esperaba un bus con destino a Villavicencio y además arrojó en el lugar una cajetilla de cigarrillos dice: "Yo lo hago por pura costumbre, porque todo el mundo bota basura aquí; además, no hay una caneca cerca. La verdad es pura pereza mía de ir a la cafetería a botarlo".

William Barrera, un hombre de 38 años de edad y dedicado a reciclaje, se refiere al problema diciendo: "yo digo que nos hace falta mucha cultura; yo me quedo aquí como hasta el medio día y me doy cuenta que hay mucha gente que bota de todo aquí; yo digo que lo hacen hasta inconscientemente".

 De otra parte, desde abril de 2008, el Personero de Bogotá, Herman Arias Gaviria, alertó por la grave situación que se vive en la ciudad por el inadecuado manejo de los residuos de construcción y demolición de obras públicas o privadas. También se refirió a la falta de cultura de los ciudadanos, siendo esta la principal causa de su comportamiento con los desechos. Llamó la atención especialmente por la disposición de desechos de construcción en zonas de ronda de ríos, humedales y cuerpos de agua. Por eso, se hace una gran solicitud de medidas inmediatas para enfrentar el problema.