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26 Mayo 2009

QUE TAN GRANDE ES EL CORAZON DE UNA MADRE

Cuando todo se pone en nuestra contra y creemos que no hay salida, la respuesta nuestros problemas la encontramos fácilmente en nuestra madre. Es el testimonio de Lucy el que corrobora que todo tiene solución.

Maternal, trabajadora y con muchas ganas de seguir adelante; así es Lucía Mahecha, la propietaria de uno de los restaurantes mas conocidos en zipaquirá, tal vez por la ubicación estratégica que tiene o por las deliciosas sopas que allí se hacen.

 

“el zaguán del zipa”, ese es el rinconcito de Lucy, como le llaman sus amigos. Ojos miel, cabello largo y castaño, de tez blanca, acuerpada e imponente, así es Lucy, quien trabaja desde que contaba con escasos 12 años. Vivía en su tierra natal, San Antonio – Tolima. Solo llegó a cursar quinto de primaria en su “escuelita”, como la llama cariñosamente. Tambien recuerda que su mayor anhelo era sacar adelante a su madre porque, como ella dice: “ella era todo lo que tenía, lo más bello; y si viviéramos humildemente, jamás llegó a ponerme la mano encima”

 

Lucy jamás conoció a su padre, porque murió cuando ella no había nacido y por fidelidad al su nombre, su madre Antonia no tuvo más hijos. Cuando Lucy tenía 19 años, Antonia se cae de uno de los caballos que tenía en su finca, lo que cobra su vida.

 

“¡quedé totalmente sola!, escasamente conocía unos tíos que vivían en zipaquirá y ellos fueron los que trajeron”, asegura Lucy. Al llegar a zipaquirá tan solo pasaron dos años para que ella quedara en embarazo. En ese momento sus tíos, Manuel y Deogracias, deciden no brindarle más apoyo. Ahora Lucy estaba sola y además con un bebe en su vientre. Parecía que la historia de su madre se repetía, porque el padre de su hijo lo negó y desapareció de zipaquirá.

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Muchas veces cualquiera de nosotros deja que todo se venga encima a causa de un pequeño problema, creemos que todo se acaba, que no hay salida, que ya nada podemos hacer para que las cosas cambien de rumbo. Pero Lucy es tan solo uno de muchos espejos que tenemos en la vida para salir adelante. Hubo un momento en la vida de esta mujer que, en medio de una mezcla de hambre, con desespero, frío y desolación, decide acabar con su vida definitivamente, y claro con la del ángel que llevaba en su vientre. Decide entonces cortar sus venas, afortunadamente fue tan solo un fallido intento, que Lucy describe así: “me quería morir, era obvio, la salida más cobarde pero la única que veía. Intenté acabar con nuestra vida y Diosito no me dejó ir, ese fue el mensaje mas valioso que me supo dar, si no me había permitido papá Dios que terminara con mi vida, no era el camino correcto entonces ¿si me entiende?, eso no era lo que Dios Quería para mi…”

 

Pero Lucy fue tan fuerte que siendo tan joven salió adelante. Ella sería ahora mesera de un pequeño restaurante, pero con la excusa de su embarazo, su salario era tan escaso que vivía en una pieza con un catre y comía una vez al día. Fue precisamente en ese restaurante donde aprendió el sazón que sería su herramienta para seguir trabajando, “pero ¿sabe?, no importaba porque a pesar de ser rechazada, estar sin plata, bien fea (dice con una carcajada), estaba muy ansiosa de tener mi bebe, de darle todo lo que estuviera mi alcance”

 

El 9 de mayo de 1977 nace Juan José, “un bebe precioso, ¡gordísimo, grandísimo!, y lo más importante, con buena salud. Blanco, Ojos miel como los míos, era todo un angelito…” dice Lucy con alegría infinita. Fue “Juanjo” quien, en vez de estancarle y amargarle la vida, le dio más fuerza para seguir luchando.

 

Y como no todo en la vida es tragedia y siempre llegan momentos gloriosos, cuando Juanjo tenia dos añitos y ella 24, se ganó el “chance” con el número 919 y en vez de gastarlo sin pensar, decidió montar su propio negocio, pero ¿De que?: “de lo que había visto y hecho desde que me defendía sola, comida, ¡un restaurante!. Yo veía como las hacían, como las servían, cuanto cobraban, que necesitaban, ¡todo!, tenía todas las herramientas para montarlo”. Compró una casita muy pequeñita, donde podía vivir y adecuar un pequeño zaguán para poner cuatro mesas para los clientes, y lo mejor es que desde allí podía cuidar también a Juanjo.

 

Y ahora esta aquí, vida y dichosa; no volvió a darse la oportunidad de entablar una relación con alguien, porque su vida era Juanjo y según ella: “Ya estoy muy vieja pa’ eso”, aunque debo aceptar que no opino igual. Juanjo fue siempre su mano derecha, desde muy pequeño supo como ayudarle a su madre, desde lavar los trastes hasta cocinar. Pero eso no le impidió estudiar, porque alternaba su colegio con el zaguán, y años después, la universidad con el zaguán. Estudio Ingeniería civil en la universidad Distrital de Colombia y es ahora un gran profesional.

 

“El zaguán del Zipa” es ahora un gran restaurante, logró comprar una casa mucho mas grande y mejor ubicada; además con un muy buen sazón, allí se siente el calor de hogar, con el simple hecho de ver a Lucy mientras invita a todo el mundo con gran alegría, a su “rinconcito”, como ella cariñosamente lo llama.

 

Tal vez fue una casualidad que precisamente en estas fechas de mayo, que recuerdan a nuestras madres, me haya encontrado con un ser como Lucía; ella se cruzó en mi vida para darme un mensaje muy valioso. ; Más allá de todo su sufrimiento, de todos sus esfuerzos y sus logros, esta una madre, una mujer que luchó por sus hijos. Una madre jamás se rinde, nunca deja de luchar por sus hijos; una madre puede llegar hasta los extremos mas complicados por sus hijos. Son ellas a las que le debemos todo lo que tenemos, así sea poco materialmente, es mucho espiritualmente. El día de la madre no debe ser solo uno, deben ser todos, porque ellas nos brindan su corazón y su vida todos los días del año. Es por eso que hoy le digo a todas las madres, y en especial a la mía, Feliz día, de todo corazón.

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Soy Katherinn Moyano, estudiante de comunicación social del Politécnico Grancolombiano. Por medio de este Blog mostraré algunos de mis trabajos de investigación, como noticias y crónicas. Espero recibir comentarios positivos y negativos, ya que se que aun falta mejorar bastante. :)

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